Murió Tacha, la rescatista de cuatro patas que trabajó incansable en varios desastres

NOW Admin
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Tacha, la can de búsqueda que reunió a muchas familias en medio del caos y el desastre, murió hoy en los brazos de su guía, Emilio Alanoca, que decidió adoptarla y hacerla parte de su familia luego de su jubilación.

La can de raza Pastor Alemán, conocida por sus trabajos de rescate en el colapso del edificio Málaga en Santa Cruz, en 2011 (cuatro cuerpos rescatados); el deslizamiento de un cerro en Morochata en Cochabamba en 2014 (11 rescates); y el derrumbe ocurrido en Caranavi este año (15 rescates), murió por «afecciones internas que no pudieron subsanarse por su edad», según explicó Alanoca en un comunicado a SAR Bolivia, Santa Barbara de La Paz.

Alanoca aseguró que se hizo lo necesario para que Tacha pueda disfrutar de algún tiempo de vida más, pero no fue suficiente. A su vez, contó que Tacha nunca fue considerada como una mascota, sino como un miembro más de su familia y la describió como una can amante y apasionada por el rescate.

«Después de 15 años de compartir un camino juntos hoy nos toca despedirnos. Tacha fue unos de los grandes regalos que Dios me dio. Cuando fuimos a nuestros primeros rescates yo sé que muchos dudaban, pero al verla trabajar y emocionarse tanto como nosotros por entrar a la zona de desastre, todos la consideraron una compañera«, expresó Alanoca.

Su guía contó que se dio cuenta de la vocación de Tacha cuando veía sus reacciones ante emergencias y desastres. La can, mediante su olfato, podía identificar cuerpos hasta 20 metros bajo tierra.

«Cuando sucedía un terremoto o una emergencia aullaba y no podía dormir, luego entendí queella sentía todo y quería salir a buscar, salir a ayudar. Cuando veía un vehículo de rescate o el uniforme se desesperaba y ladraba, era único verla con tanto entusiasmo y es por eso que se ganó el cariño de tanta gente».

Tacha, la perra rescatista.

Tacha, la perra rescatista.La Razón

A su vez, afirmó que se siente honrado de haberla conocido y ser su compañero. «Ayudó a varias familias. Muchos no la conocen, muchos la olvidaron y la olvidarán pero en nuestras mentes siempre estará las miradas de esperanza cuando llegábamos (a los lugares de desastre) y las caricias de los pobladores de una comunidad diciéndole ‘Gracias perrito, Gracias’«.

«Adiós querida Tacha, hasta que nuestros ajayus (almas) se encuentren. Descansa y gracias por todo, un abrazo con la energía de Los Andes!!!», fue como se despidió su guía, cómplice y amigo de la rescatista de cuatro patas y nariz húmeda que fortaleció la esperanza de muchas familias bolivianas. /Los tiempos

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