El crecimiento desmedido de la huella urbana puede dejar al valle bajo sin tierras cultivables en los próximos 20 años. Ése pronóstico fue determinante para perder un financiamiento de Francia para la construcción del sistema de riego de Misicuni, que preveía regar 5.900 hectáreas con la provisión de 2.200 litros por segundo (l/s)./Lostiempos.com

